Que difícil se me hizo la vida... Un puchito se convirtió en el calmante perfecto, El vino en un portal de recuerdos. La música un refugio, la que ayuda a desconectarme de la realidad. Que difícil se me hizo borrar el sabor de tus labios... ¿Cómo olvidar aquellos besos? Tu perfume quedó impregnado en mi ropa, Tus mentiras aún rondan mis pensamientos. Que difícil resistirme a tu cuerpo... ¿Cómo olvidar tus manos en mi cintura? Era tentador ver como tus ojos me miraban y recorrían aquellos lugares prohibidos. Que difícil se me hace no extrañarte... ¿Cómo olvidar cuando acomodabas mi corpiño? Recuerdo tu cara gustosa al morderte. Que difícil me lo hiciste... Sabes que me estoy muriendo de dolor, En este momento me encuentro ciega de amor. ¿Cómo olvidar cuando te arrancaba la camisa? Tenias que acomodartela cada vez que te bailaba. Que rico fue contigo... Pero que complicado es acostumbrarme a que ya no estas conmigo, Toca pensarte... ¿Cómo olvidarte? Toca escribirte sabiendo q...
A veces lo que sentimos no se dice: se escribe, se dibuja o se transforma en arte, una de las pocas formas de decir verdades sin tener que gritarlas. Exploremos lo que muchas veces callamos: pensamientos que aparecen en silencio y preguntas que nos acompañan cuando todo se vuelve quieto. Cuando las personas no escuchan, el arte habla.