Desearía que el amor fuera tan perfecto como el amor mismo. Desearía que todas mis debilidades estuvieran ocultas. Crecí como una flor que no puede florecer en un sueño que no se volverá realidad.
Bajaré a tu sexo para explorarnos bajo la noche, mientras penetramos en nuestros deseos de fundirnos en una misma comunión, mientras la noche susurra tus gemidos y nuestras voces sean dulces cantos elevándose al infinito. Bajaré a tu alcoba y como la caricia de la brisa escalaré tus montañas para alcazar el placer de verte ruborizar y palpar la vibración de tus gemidos ruborizando la noche, mientras nuestros cuerpos sientan el roce de nuestros deseos y nuestras piernas abracen el amor, rompiendo la tentación que nos tenemos hace tiempo.
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