Abrí mi libro para ti... Escribiste en mis páginas en blanco bellos recuerdos. Rompiste la portada y has arrancado páginas como si no importara. Fuiste fabricante de mis lagrimas, Mis hojas estaban rotas por tu maltrato, Pero mi libro siempre seguía abierto, para que escribieras, esas páginas blancas esperaban por ti, reservadas para que con tu pluma dibujaras. Fabricante de lágrimas, el villano de mi historia y destructor de sueños. La tinta se fue borrando y las hojas se fueron humedeciendo... Cerré mi libro... Y decidí que no volverías a leer la mejor historia de tu vida. C.T. 🤍🖋✨️
A veces lo que sentimos no se dice: se escribe, se dibuja o se transforma en arte, una de las pocas formas de decir verdades sin tener que gritarlas. Exploremos lo que muchas veces callamos: pensamientos que aparecen en silencio y preguntas que nos acompañan cuando todo se vuelve quieto. Cuando las personas no escuchan, el arte habla.