Una mirada puede decir mil cosas... Y tu mirada dice que tu corazón ya no es mío. Tus ojos dejaron de brillar al verme, perdieron esa alegria... Me di cuenta que deslumbran al ver a alguien más. Estoy en esta guerra perdida esperando el tiro final. Sueño con que tus ojos vuelven a desearme Y, extraño cuando mi mirada te desnudaba y besaba, Pero ahora alguien más lo hace... Una mirada vale más que mil palabras, Y tu mirada fueron esas dagas clavándose en mi pecho. Tu mirada fue ese dolor intenso Y esa historia que no se olvida. Tu mirada es el recuerdo eterno, Y esa luz de estrella fugaz. Así mis ojos se cierran para jamás volver a abrirse. Y así mis ojos abandonan su luz para entrar en completa oscuridad.
A veces lo que sentimos no se dice: se escribe, se dibuja o se transforma en arte, una de las pocas formas de decir verdades sin tener que gritarlas. Exploremos lo que muchas veces callamos: pensamientos que aparecen en silencio y preguntas que nos acompañan cuando todo se vuelve quieto. Cuando las personas no escuchan, el arte habla.