¡El invierno, frío!
Y las ramas de sus árboles quebrantados.
Me recuerdan de quien fui una vez
Y a quien seguiría siendo,
Si no hubiese cambiado.
Y es que,
moribunda estaba mi alma
Pero sus palabras me han levantado.
Me dijo:
"No estás sola,
No te sientas sola;
Envejece, a mi lado".
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