Tú me llevaste donde los cosmos florecen Bajo el hechizo eufórico de un beso de amor. Tus brazos me sostenían como un momento de ensueño Que deseabas tener grabado en tu piel, y en el corazón.
Hablamos de cómo el sol nunca es creciente, Y de cómo la luna no siempre está llena. Hablamos de cómo eres de mí, plenamente. Y de ti es mi alma, y mi vida entera.
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